OneDollarGlasses: las gafas ofrecen nuevas perspectivas de vida a los habitantes de Burkina Faso

Los expertos estiman que alrededor de 700 millones de personas en todo el mundo carecen de acceso a las gafas, pese a necesitarlas, y que por lo tanto, están en desventaja en cuanto a  educación, interacción social y mercado laboral, debido a que son incapaces de realizar muchas actividades. La asociación OneDollarGlasses,  ganadora de los primeros empowering people. Awards 2013, fabrica gafas asequibles para los países en vías de desarrollo y ha producido y distribuido más de 100 000 pares de gafas en todo el mundo. Actualmente, la asociación trabaja en 8 países. Desde 2013, la asociación también realiza actividades en África Occidental, en concreto en Burkina Faso, y desde 2015 la fundación Siemens Stiftung y OneDollarGlasses han estado cooperando en una asociación de proyectos que ya dura varios años para proporcionar acceso a gafas a los habitantes de poblaciones pequeñas y zonas rurales. Hablamos con nuestra compañera Christine Meinhardt, directora de proyectos de la división de Cooperación para el Desarrollo de la fundación Siemens Stiftung, que ha visitado el proyecto in situ.

Burkina Faso apenas está presente en los medios europeos. ¿Qué impresiones te has llevado del país?

Viajo regularmente por motivo de nuestros proyectos en Kenia y he visitado algunos países de África Oriental y Austral; esta ha sido mi primera visita a África Occidental. Debido a su ubicación central, Burkina Faso siempre ha sido un país de tránsito. La gente de allí está acostumbrada a las influencias externas, lo que ha llevado a una gran apertura de la sociedad local hacia todo lo proveniente de fuera. Cabe destacar este aspecto si tenemos en cuenta que Burkina Faso es uno de los países más pobres del mundo. El país es predominantemente rural, los edificios de varios pisos son muy poco habituales incluso en la capital Uagadugú. Tan pronto como se toma una calle secundaria, se tiene la impresión de estar en un pueblo, ya que solo unas pocas calles del centro de la ciudad están pavimentadas. En la temporada de lluvias (de mayo a septiembre) no es extraño toparse con algún cocodrilo “sagrado” por la calle, les gusta salir de sus estanques en el parque de la ciudad y dar un paseo por los barrios vecinos. Pero de eso nosotros no fuimos testigos, porque estuve allí durante la estación seca y las temperaturas eran de alrededor de 40 grados. Para una centroeuropea que acababa de salir del invierno alemán no fue fácil acostumbrarse a este calor.

En Burkina Faso, un número superior a la media de personas padecen enfermedades oculares y ametropía. ¿Cuáles son los motivos de ello?

Burkina Faso se encuentra al borde de la zona del Sahel. Hay pocos lugares en el mundo donde la radiación solar sea más intensa, y además siempre hay arena fina del desierto suspendida en el aire. Sin la debida protección con sombrero y gafas de sol, estas son condiciones extremas para el ojo humano. La mayoría de los habitantes de Burkina Faso no es consciente de los efectos extremadamente nocivos del sol o no disponen de los medios financieros necesarios para protegerse adecuadamente. Esto afecta especialmente a los niños. OneDollarGlasses estima que un número superior a la media de niños y adolescentes menores de 16 años tienen problemas de visión o sufren de cataratas prematuras. Por eso es tan importante que los ópticos de OneDollarGlasses visiten sistemáticamente las escuelas, realicen exámenes oftalmológicos y luego proporcionen gafas gratuitas a los niños con problemas de visión. Las escuelas ya están superpobladas debido a las altas tasas de natalidad: solo en la capital, Uagadugú, la población crece a razón de unas 250 000 personas al año, y el crecimiento demográfico en las zonas rurales no es menos intenso. Los niños y niñas que no pueden reconocer al maestro ni ver lo que se escribe en la pizarra en las aulas superpobladas tienen pocas posibilidades de recibir educación.

Por supuesto, la intensa radiación solar también tiene enormes efectos sobre las personas en la edad adulta. Además, se añade la típica pérdida de visión relacionada con la edad, que hace que las gafas de lectura también sean necesarias en muchos casos en Alemania para personas mayores de 40 años. La proporción de adultos burkinabeses que necesitan gafas y no tienen un acceso adecuado a ellas es extremadamente alta: el equipo estima que es de alrededor del 30 al 40% de la población.

Alumnos examinando sus ojos: todos están concentrados.

¿Cuáles eran los contenidos o el plan del proyecto cuando la fundación Siemens Stiftung decidió apoyar a OneDollar Glasses en Burkina Faso?

Cuando iniciamos la cooperación entre OneDollarGlasses y la fundación Siemens Stiftung en 2015, acordamos tres objetivos primordiales: en primer lugar, la expansión del proyecto a poblaciones más pequeñas y regiones rurales, ya que el 75% de los aproximadamente 19 millones de habitantes de Burkina Faso viven en zonas rurales. Por lo tanto, para alcanzar el objetivo de proporcionar gafas al mayor número de personas posible, es imprescindible ampliar los servicios a las regiones rurales. En segundo lugar, acordamos probar diferentes canales de distribución para averiguar cómo podemos hacer que el modelo de negocio combinado de la venta de gafas a un precio asequible, por un lado, y la distribución de gafas gratuitas a los escolares de las zonas rurales, por otro, pudiera llegar a ser rentable. El hecho es que resulta más fácil alcanzar la rentabilidad y, de este modo, asegurar de forma sostenible la organización local en ciudades con una alta densidad de población. La rentabilidad en zonas rurales solo puede lograrse a través de unos canales de distribución lo más eficientes posible, ya que los altos costos de transporte, las rutas largas y poco desarrolladas y el menor número de clientes hacen que las ventas rurales requieran una gran inversión de tiempo y costes. En tercer lugar, es imprescindible contar con un equipo capacitado y comprometido. En general, hemos prometido apoyo financiero para el desarrollo y la expansión del proyecto durante tres años.

¿Cuál es el modelo de negocio de OneDollarGlasses en Burkina Faso?

La estrategia en Burkina Faso es similar a la que se realiza en otras regiones en vías de desarrollo. En primer lugar se trata de analizar la viabilidad, el potencial de mercado y el entorno asociativo. Aquí, las reglas en el sistema de salud local se comprenden de la misma manera que las relaciones personales existentes en la región correspondiente. A continuación, se forma un equipo en una localización vecina para implicar a las autoridades locales y para, acto seguido, encontrar un lugar adecuado y construir un centro óptico, contratar a jóvenes para formar a técnicos ópticos y poner en marcha las ventas. En Burkina Faso, las gafas se fabrican actualmente de forma centralizada en la fábrica de Uagadugú. A continuación, se suministran las gafas a las 9 tiendas actuales y los empleados las adaptan directamente en la tienda, durante campañas móviles de venta —los llamados “outreaches”— y en las escuelas. Estadísticamente, en Burkina Faso, un óptico es responsable de varios cientos de miles de pacientes, es decir, hasta ahora apenas se han reconocido casos de visión defectuosa. Los ópticos trabajan en los centros de salud municipales y derivan a los pacientes a costosas tiendas de gafas, que cobran precios entre 50 y 120 euros y que, por supuesto, deben pagar altas comisiones a los ópticos y médicos. Fuera del sistema queda la gente de la ciudad que no puede permitirse estos precios, así como los habitantes rurales, a los que simplemente no se les ofrece tratamiento.

Exactamente estas necesidades de tratamiento no cubiertas son las que OneDollarGlasses debe cubrir con un modelo de negocio que vende las gafas por una media de 8 euros. Este precio cubre los costes de material, así como los costes de producción y venta, permitiendo así la sostenibilidad del concepto. Al principio, el equipo estaba formado por solo tres personas y ahora ya trabajan casi 50 personas en la gestión, producción, venta y distribución. En 2017, las ventas de gafas incluso se duplicaron, cubriendo así prácticamente todos los gastos corrientes locales.

El dispositivo Plus Optix es un dispositivo profesional de detección de la visión para identificar a los niños sin trastornos de la visión.

Aquí es donde se producen las gafas.

El tratamiento a los niños es particularmente complejo, ¿cómo procede el equipo in situ en las escuelas?

El objetivo es proporcionar un tratamiento lo más amplio posible también en las escuelas de Burkina Faso. Esto significa que el equipo pasa mucho tiempo en la carretera y en parte también en escuelas de aldeas remotas. Estuvimos por ejemplo en la escuela “Ecole Pissy” en la periferia de Uagadugú. Allí también se utilizó el dispositivo Plus Optix, un instrumento de diagnóstico óptico profesional que no sustituye la prueba óptica convencional con letras de diferentes tamaños en la pared, sino que permite identificar rápidamente a los niños sin discapacidad visual, por lo que la refracción, es decir, la determinación de la corrección óptica necesaria, es mucho más rápida. De este modo, el equipo puede examinar a cerca de 400 niños en lugar de los aprox. 100 que se examinarían con métodos tradicionales. Inmediatamente después, las gafas se adaptan y se entregan al niño in situ en las escuelas. Los niños pueden elegir un acabado individualizado, por ejemplo, con perlas de cristal de colores. Es realmente conmovedor cuando ves la reacción de un niño o incluso de una persona mayor al verse abrumada por todas las impresiones que recibe de su entorno con sus gafas nuevas. Por cierto, no solo los niños, sino también los adultos tienen altas exigencias en cuanto a la calidad y el diseño de las gafas: además de la forma ovalada original, ahora también hay gafas rectangulares, gafas de sol con dioptrías o monturas con patillas dobles, según el uso y el gusto individual. Para los ópticos y los empleados, es incluso habitual que cada uno lleve su propio diseño. ¡A esto se le llama sin duda identificación con la empresa!

¿Cuáles son tus expectativas después de tu viaje sobre el desarrollo de OneDollarGlasses en Burkina Faso?

Sin duda, el proyecto se ha afianzado en Burkina Faso. He visto que la situación es realmente tan armoniosa, creativa y ambiciosa que solo puedo decir que están trabajando como un equipo y un negocio social en un proyecto en el que a cualquier le gustaría estar: dedicándose a una actividad exitosa y significativa que hace feliz a muchas personas y les dé una nueva perspectiva de vida.

El equipo ya cuenta con 49 empleados. Las nueve tiendas de Uagadugú, Kaya, Tenkodogo, Bobo-Dioulasso, Koupéla y Fada venden gafas a la población local, incluyendo gafas de lectura y de sol. Este año, se añadirán otras 6 tiendas, un primer outreach en Banfora vendió 300 gafas en un solo día. Si analizamos los datos de todos estos desarrollos en conjunto, podemos hablar de forma bastante realista sobre el objetivo de alcanzar un “punto de equilibrio” a largo plazo en 2020/2021. Se trata de un gran éxito y en la fundación Siemens Stiftung estamos naturalmente encantados. OneDollarGlasses representa las cosas en las que creemos: las tecnologías, unidas a un modelo de negocio sostenible, compensan los déficits en el tratamiento básico y generan puestos de trabajo. Con esta historia de éxito, OneDollarGlasses se convierte en una importante inspiración y motivación para muchos otros inventores y emprendedores sociales en el empowering people. Network, que con sus inventos mejoran la vida de muchos habitantes de regiones en vías de desarrollo.

Crédito de la fotografía: Isabella Bilger

Sobre la entrevistada | Christine Meinhardt

Christine es directora senior de proyectos en el área de Cooperación al Desarrollo de Siemens Stiftung desde su inicio en 2009. Christine está a cargo de proyectos de emprendimientos sociales que proporcionan a la gente acceso a la salud, servicios de energía, agua potable y educación básica. En torno a las Empresas de Agua Segura y los Centros de Energía Hídrica en África Oriental, es responsable de la formación de las comunidades en espíritu empresarial y gestión empresarial, así como de la promoción de la higiene y el marketing social. También supervisa el proyecto de cooperación con OneDollarGlasses que proporciona gafas ajustadas y asequibles para personas desfavorecidas en Burkina Faso. Christine es licenciada en periodismo, ciencias de la comunicación y literatura alemana. Antes de incorporarse a Siemens Stiftung, trabajó en Siemens AG en el departamento de prensa y relaciones públicas implementando proyectos de ciudadanía corporativa.

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